Al estilo de Jesús

VI Domingo de Pascua

No se inquieten

En este pasaje Jesús, siempre pendiente de nosotros y nuestro bien mayor, conociendo las ansiedades y angustias que nos genera el desconocer lo que vendrá, que nos lleva generalmente al desconsuelo por imaginarnos escenarios fatídicos, nos deja un regalo.

Nos deja su PAZ.

Aceptar este regalo es aceptar la PALABRA de Jesús. Y aceptar la Palabra de Jesús es la manifestación de amarlo y consiste en imitar sus gestos, sus actitudes, sus conductas, pero principalmente, tener la misma confianza en nuestro Padre Dios que demostró Jesús.

¿Difícil? Sí, si pretendemos hacerlo nosotros solos.

El mismo Jesús nos anticipa que si cumplimos su Palabra, estamos cumpliendo la Palabra de nuestro Padre Dios, y esto hará que Dios Trino venga y habite en nosotros. Ya no estaremos solos, Dios estará no solamente con nosotros, sino en nosotros.

Si Dios habita en mí, ¿qué debería inquietarme? ¿se justifican mis angustias?

Sin embargo, nos inquietamos, nos angustiamos y nuestras ansiedades y tristezas comienzan a interferir en nuestras decisiones y casi sin darnos cuenta nos vamos separando de nuestro compromiso de amor con Jesús.

La confianza en la bondad de nuestro Padre, la Fe en su Palabra, es lo que nos permite volver a aceptar el regalo que nos deja Jesús, su PAZ y con ello permitir que Dios habite en nosotros y nos transforme. En esta semana que comienza cuando surjan los temores propios de las incertidumbres que vivimos cada día, haz el propósito de recordar que Jesús nos dio su Paz y que Dios está cuidando de ti.

#recemosjuntos

¡Buena semana!

Fernando Ianchina

Equipo Nacional

Red de Oración del Papa Argentina – Uruguay

A %d blogueros les gusta esto: