Vivir la intención de oración

¿Cómo vivir la intención en nuestra vida cotidiana?

Actitudes para la vida cotidiana

  • Discernir la propia vida
  • Escuchar
  • Hacerse responsable
  • Servir
  • Amar con gratuidad

La intención de este mes:

Por la fe de los jóvenes

“Recemos para que los jóvenes, llamados a una vida plena, descubran en María el estilo de la escucha, la profundidad del discernimiento, la valentía de la fe y la dedicación al servicio”.

¿Cómo vivir la intención de oración en nuestra vida cotidiana?

El marco de esta intención es la celebración del X Encuentro Mundial de las Familias en junio, con el tema: «El amor familiar: vocación y camino de santidad». La intención de mayo: “los jóvenes”, y las actitudes que se desprenden, está vinculada íntimamente a la intención de junio: “las familias”, y a la de julio: “los ancianos”, formando un tríptico o bloque único de oración y trabajo.

Claramente el Papa nos invita así a trabajar para hacer una alianza entre generaciones, especialmente entre los más jóvenes y los mayores, muchas veces rechazados. El puente entre ambos se entrelaza en las relaciones familiares cultivadas diariamente. Los ancianos tienen la misión de ayudar a los más jóvenes a mirar hacia el futuro con esperanza y responsabilidad. Los jóvenes por su parte tienen su vitalidad para aportar y al mismo tiempo necesitan nutrirse de la sabiduría de los mayores. Ellos transitaron suficientemente los caminos de la vida como para poder orientar a las nuevas generaciones hacia lo que vale la pena, y desaconsejar las trampas a evitar. El corazón que enlaza y donde convergen los dos extremos que pide Francisco unir, está en la familia.

En este contexto, el centro este mes son los jóvenes, y la necesidad de ayuda para discernir su propia vocación a la vida plena. Para ello el modelo propuesto es la escucha, la docilidad y el servicio de María, que dejó al Todopoderoso hacer grandes cosas en ella, y por ella en la humanidad.  

Actitudes para la vida diaria que nos ayudan a encarnar la intención de oración

Discernir la propia vida. “Madurar, crecer y organizar la propia vida sin perder esa atracción, esa apertura amplia, esa fascinación por una realidad que siempre es más. En cada momento de la vida podremos renovar y acrecentar la juventud” (Papa Francisco). Toma tiempo para mirar en tu vida aquello que te da Vida plena, y elígelo.

Escuchar. “«Siempre llama la atención la fuerza del “sí” de María joven. La fuerza de ese “hágase” que le dijo al ángel. Fue una cosa distinta a una aceptación pasiva o resignada”. (Papa Francisco). Escucha, haz silencio interior y reconoce la voz del Señor en tu vida.

Hacerse responsable. “La inquietud insatisfecha, junto con el asombro por lo nuevo que se presenta en el horizonte, abre paso a la osadía que mueve (a los jóvenes) a asumirse a sí mismos, a volverse responsables de una misión” (Papa Francisco). Asume y cuida tus compromisos grandes o pequeños.

Servir. “Es importante tomar conciencia de que Jesús fue un joven. Dio su vida en una etapa que hoy se define como la de un adulto joven. En la plenitud de su juventud comenzó su misión pública y así «brilló una gran luz» (Mt 4,16), sobre todo cuando dio su vida hasta el fin” (Papa Francisco). Ten gestos de servicio y entrega con quienes tienes cerca.

Amar con gratuidad.  “Mientras luchas para dar forma a tus sueños, vive plenamente el hoy, entrégalo todo y llena de amor cada momento. Porque es verdad que este día de tu juventud puede ser el último, y entonces vale la pena vivirlo con todas las ganas y con toda la profundidad posible” (Papa Francisco). Vive cada momento como si fuera el último, ama sin reclamos y sin quejas.

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